Expedientes clasificados solos, cada mañana
Problema
Cada día llegaba un volumen alto de correos con expedientes que alguien tenía que abrir, interpretar y repartir a mano. Un trabajo repetitivo, propenso a olvidos y que consumía la primera hora de la jornada.
Solución
Automatizamos la recepción: los correos se procesan según llegan, la información clave se extrae y clasifica, y el equipo recibe cada mañana un resumen ya organizado.
Resultado
La bandeja de entrada dejó de ser una tarea. El reparto es inmediato, sin olvidos, y lleva más de un año funcionando en producción sin intervención manual.
